La virtualización en Nutanix: qué es AHV y por qué es tan importante




En los dos primeros artículos hemos visto qué es Nutanix y cómo funciona su arquitectura hiperconvergente. Ahora toca hablar de uno de los componentes más importantes de toda la plataforma y, al mismo tiempo, uno de los más desconocidos para quien empieza: la virtualización en Nutanix.

Concretamente, vamos a hablar de AHV, el hipervisor nativo de Nutanix, y por qué es una pieza clave dentro de su filosofía.

Antes de nada: ¿qué es un hipervisor?

Un hipervisor es el software que permite ejecutar máquinas virtuales sobre un servidor físico. Gracias a él, un solo servidor puede ejecutar varios sistemas operativos al mismo tiempo, cada uno aislado del resto.

Si alguna vez has trabajado con virtualización, este concepto te resultará familiar. Si no, quédate con esta idea: el hipervisor es la base sobre la que viven las máquinas virtuales.

AHV: el hipervisor de Nutanix

AHV (Acropolis Hypervisor) es el hipervisor desarrollado por Nutanix e incluido de forma nativa en la plataforma.

Desde el principio, Nutanix tomó una decisión importante: integrar su propio hipervisor en lugar de depender obligatoriamente de soluciones externas. Con el tiempo, esa decisión se ha convertido en uno de sus mayores puntos fuertes.

AHV está basado en tecnología madura, pero completamente adaptado al modelo hiperconvergente.

¿Qué hace diferente a AHV?

La gran diferencia de AHV no está en “hacer cosas raras”, sino en cómo encaja dentro del conjunto.

En Nutanix, el hipervisor, el almacenamiento, la gestión y la alta disponibilidad están diseñados como un único sistema, no como piezas independientes.

Esto se traduce en menos capas, menos complejidad, menos puntos de fallo y más facilidad de gestión.

Crear y gestionar máquinas virtuales

Desde el punto de vista del usuario, trabajar con máquinas virtuales en Nutanix es sorprendentemente sencillo.

Desde una única interfaz puedes crear una máquina virtual, asignarle CPU y memoria, conectarla a la red, asociarle almacenamiento, encenderla o apagarla, clonarla o borrarla.

La filosofía es clara: hacer accesible la virtualización sin perder potencia.

Alta disponibilidad sin complicaciones

Uno de los grandes miedos al virtualizar es qué ocurre si un servidor falla.

En Nutanix, la alta disponibilidad está integrada desde el diseño. Las máquinas virtuales no dependen de un único nodo, los datos están replicados entre varios servidores y, si un nodo cae, las máquinas se reinician en otro.

Todo esto ocurre de forma automática y transparente para el administrador. No necesitas configuraciones complejas ni productos adicionales para tener un entorno robusto.

Rendimiento y eficiencia

Al estar el hipervisor completamente integrado con el almacenamiento distribuido, AHV puede acceder a los datos de forma muy eficiente.

Esto permite reducir latencias, aprovechar mejor el hardware y escalar rendimiento al añadir nodos. En la práctica, el rendimiento crece de forma natural conforme crece el cluster.

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