Cómo funciona Nutanix por dentro: entendiendo la hiperconvergencia paso a paso
En el primer artículo vimos qué es Nutanix y por qué se ha convertido en una de las plataformas más populares para infraestructuras modernas. En este segundo post vamos a dar un pequeño salto hacia dentro y responder a una pregunta clave:
¿Cómo funciona realmente Nutanix por dentro?
Sin entrar aún en comandos ni configuraciones complejas, la idea es entender los conceptos básicos que hacen que Nutanix funcione de forma tan diferente a las infraestructuras tradicionales.
Recordatorio rápido: ¿qué es la hiperconvergencia?
La palabra “hiperconvergencia” suena más complicada de lo que realmente es.
En una infraestructura tradicional:
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Los servidores ejecutan las máquinas virtuales
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Una cabina externa gestiona el almacenamiento
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Todo se conecta por red
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Cada parte se administra por separado
En Nutanix, todo eso se integra en los mismos nodos.
Cada servidor aporta:
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CPU y memoria (computación)
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Discos locales (almacenamiento)
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Software que lo une todo en un único sistema
El resultado es un cluster que se comporta como una sola plataforma, no como piezas independientes.
El concepto clave: el cluster
Cuando hablamos de Nutanix, casi todo gira alrededor del concepto de cluster.
Un cluster Nutanix es:
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Un conjunto de nodos (servidores)
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Conectados entre sí
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Compartiendo recursos de forma distribuida
No hay un “servidor principal” ni una “cabina central”.
Si añades un nodo nuevo, el cluster gana:
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Más potencia
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Más almacenamiento
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Más capacidad total
Esto hace que crecer sea sencillo y predecible.
El almacenamiento distribuido: el corazón del sistema
Uno de los puntos más importantes de Nutanix es cómo gestiona el almacenamiento.
En lugar de guardar todos los datos en una cabina externa, Nutanix:
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Usa los discos locales de cada nodo
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Replica los datos entre varios nodos
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Garantiza disponibilidad incluso si falla un servidor
Esto significa que:
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No hay un único punto de fallo
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El rendimiento escala al añadir nodos
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El sistema se adapta automáticamente a fallos
Para el usuario o administrador, todo ese almacenamiento aparece como un único espacio común.
¿Dónde se ejecutan las máquinas virtuales?
Las máquinas virtuales se ejecutan sobre un hipervisor, igual que en otras plataformas de virtualización.
La diferencia es que, en Nutanix:
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El hipervisor está totalmente integrado
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El acceso al almacenamiento es directo y optimizado
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La gestión es centralizada y sencilla
Esto reduce capas intermedias, mejora el rendimiento y simplifica mucho la administración diaria.
Una sola interfaz para todo
Otro de los motivos por los que mucha gente se siente cómoda con Nutanix desde el primer día es la gestión.
Desde una única consola puedes:
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Ver el estado del cluster
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Crear máquinas virtuales
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Monitorizar rendimiento
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Detectar problemas
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Realizar tareas de mantenimiento
No necesitas saltar entre varias herramientas ni interfaces distintas.
¿Qué pasa si algo falla?
Una de las grandes ventajas del enfoque distribuido es la resiliencia.
Si un nodo falla:
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Las máquinas se reinician en otros nodos
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Los datos siguen estando disponibles
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El cluster continúa funcionando
Todo esto ocurre de forma automática, sin intervención manual inmediata. Para entornos productivos, esto es un cambio enorme frente a arquitecturas más rígidas.